-"Claro que te estoy escuchando, cariño..."
-"Quita de ahí, que yo soluciono esto"
-"Mañana mismo me pongo sin falta a [introduzca acción]"
Yo me he visto abocado a esta última. Me decía una y otra vez, mañana me pongo con el blog, mañana sin falta me pongo con el blog a actualizarlo que hace tanto tiempo que no lo uso que puede que se me hayan metido hasta okupas. Pues siempre por una cosa o por otra, no lo hacía. Ya un día llegó hasta mi padre que me dijo "Quita de ahí, que yo soluciono esto", y que va...
Y no lo he hecho porque he tardado mucho tiempo en darme cuenta que no soy una persona creativa. Es lo que pensaba hasta ahora. Pero que va. Más concretamente, no soy una persona creativa cuando debo serlo, que es delante de un ordenador con el Word abierto. Sin embargo, el resto del tiempo mi cabeza es un torrente de ideas que vaga libre por el cosmos de mis neuronas. He llegado a la conclusión pues, de que la inspiración es una mujer.
Sí. Porque mi padre me dijo, "no te preocupes, seguro que la inspiración te viene en cualquier momento, pero vendrá cuando ella quiera, no cuando lo quieras tú". ¡¿Es o no es eso de una mujer?! Es el mismo comportamiento. Yo he tenido citas con chicas que me preguntan "¿y a que hora quedamos?" y a mi me carcome por dentro el coraje, que me dan ganas de decirla "pero si vas a tardar una hora y media más de la hora que te diga, so cabrita!". Las tías sois así os gusta haceros de rogar, soltáis eso de "5 minutitos más y ya bajo" y tal vez en el baño donde estáis pasen 5 minutos solo, pero en la realidad donde esperamos los tios han tres cuartos de hora. No se si os dais cuenta, pero eso es viajar en el tiempo. 5 Minutos de una mujer para arreglarse, son 45 en la realidad. ¡Han adelantado 40 minutos hacia el futuro! Stephen Hawking, déjate agujeros negros y estate a lo importante, ostia ya.
Bueno, a lo que quería yo llegar es imposible tener una cita con la inspiración. Ya no porque llegue tarde, es porque no sabes cuando te quiere poder visitar. Yo estoy convencido de que como mujer que es, viene cuando más nos jode, como si fuera una indirecta. En plan, se te ocurre la mejor historia para una novela... estando en el baño, cuando queda poco papel además, que te quedas con la duda de "¿lo uso para limpiarme o para apuntar?".
Yo creo que en el fondo lo que reclama es que se la preste atención. Si los hombres la tratáramos como si fuera una princesa, vendría cuando quisiéramos nosotros. Yo que se, comprar unas rosas de vez en cuando, un SMS de amor, un "buenos días, guapa" por la mañana, escucharla y comprenderla con sus problemas... pero no va a ser posible... porque cuando nos pregunte "¿pero me estás escuchando?" nosotros diremos "Claro que te estoy escuchando, cariño..." y sabrá que es mentira.
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